uno de mis mayores retos como docente ha sido el saber donde dibujar la linéa entre mis estudiantes. Sin embargo no soy una principante ya son once años que llevo en la docencia, no me considero una docente mediocre, siempre entrego mis cuadros a tiempo, planifico mis clases, las explico, trato de lograr que mis estudiantes logren obtener el conocimiento.
A parte de eso, trato de conocer a mis estudiantes, dejo que se acerquen, que compartan conmigo sus experiencias. Como jovenes en ocasiones no saben donde estan los limites y tengo que dibujarselos de nuevo.
Es probable que esté haciendo mal y sea mejor el bloquear todo tipo de interacción con ellos, tal vez sea sensato el no dejar que se acerquen tanto a mi. Pero cuando fui estudiante hubo alguien que me tendio una mano, una docente que fue mi familia cuando estaba lejos, y ella me mostró que es posible el ser no solo docente sino un apoyo para sus estudiantes y como ella significa tanto para mi quiero seguir su ejemplo y dejar que mis alumnos se acerquen tenderles una mano.
Son once años que llevo con este estilo de trabajo dándole a mis alumnos la posibilidad de acercarse a mi, de pedir consejo o de hablar conmigo sé que no me compete y que quisa sea mejor evitarlo pero me cuesta el alejarlos, me cuesta no tenerles cariño... posiblemente tenga que ser mas seria o recordarles mi posición mas seguido, pero no creo que vaya alejarlos de mi.
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