Me asusta mucho lo rápido que una vida puede extinguirse, como una persona a quien hemos tenido desde siempre en un breve momento deja de ser y pasa a ese plano momentáneamente inalcanzable para nosotros que es la muerte.
Durante toda mi vida he perdido pocas personas a las que amo o que son cercanas a mí, en este momento toca despedir a una mujer fuerte y de combate; a mi abuela.
Ahora me parece tan tonta la plática de ayer donde creíamos que había posibilidades de que se recuperara, ayer cuando planeamos miles de cosas, pero ella no nos espero. Resulta que nosotros queremos tantas cosas pero no nos damos cuenta que no somos mas que egoístas, somos barrotes que no dejamos que los que queremos se liberen de las ataduras de este mundo.
Hoy partió en un viaje hacia lo desconocido, sin embargo confió que va con la misma valentía con la que regresó a su casa después de la guerra en el 69. Y así como esa vez no sabe como va a ser el lugar al que llegará pero siempre ha sido valiente, siempre decidida estoy segura que sea donde sea que ella este va a estar bien.
Sé que no fui de las nietas mas cercanas o expresivas, pero siempre he admirado a mi abuela. y siempre la he querido mucho, extrañaré su buen sentido del humor y lo mucho que disfrutaba bromear con todos, el hecho de que mientras pudo siempre ofreció café, tortillas, frijoles a quien sea que llegase a su casa.
Es difícil, decirle adiós, es difícil pensar en el vacío tan grande que deja en la familia, así que hoy abuela déjenos llorar y extrañarla...